
Además de las fuentes escritas, que son consideradas transcendentales para la
investigación, se ha acudido también a las fuentes primarias orales, es decir, a las
entrevistas. Esto último, se ha considerado como apoyo necesario para el trabajo.
Con la finalidad de realizar una investigación de carácter analítico, se distinguen
elementos de cierto contenido y procedido a revisar de forma ordenada cada
elemento por separado, siendo de gran utilidad al momento de realizar estudios
documentales. (Maya, 2014) Adicionalmente, se aplicó una metodología histórica-
textual, la cual realiza y analiza el diagnóstico del objeto de estudio y la
documentación del tema a desarrollar, con el fin de construir el marco conceptual;
y, por último, la sistematización de la información mediante la triangulación de
significados, confrontación, y análisis de los datos encontrados, y otras lecturas
relevantes. Siguiendo el orden del repositorio en su conjunto, se procedió a dividirse
la trayectoria de Leonidas Proaño en cuatro grandes bloques: 1) En Ibarra entre
1936-1954; 2) Lo inicios en Riobamba 1954-1964; 3) Postconcilio 1964-1974; 4)
Pastoral de concientización y política 1974-1988. Destacando, que esta periodización
no obedece a una cronología convencional sobre Proaño o de otros estudios sobre él;
sino, a una propuesta que emana de la consideración de las fuentes archivísticas, que
facilitan el análisis y el desarrollo de la investigación.
En 1910, Leonidas Proaño, el séptimo obispo de Bolívar y primer obispo de la Diócesis
de Riobamba, nació en la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura. En 1936, tras
completar su formación sacerdotal en el Seminario Mayor en Quito, fue ordenado
sacerdote por Carlos María de la Torre (1873-1968). Proaño, fue iniciado en el
ministerio sacerdotal por un obispo antiliberal, que más tarde sería galardonado con
el honor de ser el primer cardenal ecuatoriano por la Curia Romana. Proaño, entre
1936 y 1954, trabajó en el seminario menor y, al mismo tiempo, en el periodismo, y,
con la Juventud Obrera Católica, hasta 1954, cuando fue nombrado obispo de
Riobamba. Después de 30 años al frente de Diócesis, en 1985, Proaño renunció su
cargo al cumplir los 75 años, y murió tres años después en Quito.
Para el desarrollo del artículo, se estructuró tres apartados: una introducción con
un enfoque analítico del tema planteado. Posteriormente, el método del estudio y las
bases de las inspiraciones de los aportes pastorales y la oposición a ellos, y,
finalmente, las conclusiones provisionales.