Conocimientos y prácticas de los padres
del CNH-MIES, Azogues, sobre la salud
bucal infantil: Impacto de la educación
familiar en la prevención de caries
Knowledge and practices of parents at CNH-MIES,
Azogues, Regarding Children's oral health:
The impact of family education on caries prevention
Isabel Cristina Auqui Coronel
Odontóloga General
Universidad Católica de Cuenca
icauquic76@est.ucacue.edu.ec
https://orcid.org/0009-0008-3943-307X
Rosario Leonela Auqui Coronel
Estudiante de la Carrera de Odontología
Universidad Católica de Cuenca
rosario.auqui.68@est.ucacue.edu.ec
https://orcid.org/0009-0005-0490-8344
Edwin Patricio Villavicencio Urvina
Estudiante de la Carrera de Odontología
Universidad Católica de Cuenca
edwin.villavicencio@est.ucacue.edu.ec
https://orcid.org/0009-0008-5260-3619
Resumen
Se realizó un estudio para determinar el nivel de
conocimiento sobre salud bucal y prevención de caries en los
padres del CNH-MIES. Se aplicó una encuesta validada por
Cupé (2015) a una muestra de 510 padres, seleccionados de
un total de 611. Los resultados mostraron que el 44.5% de los
participantes presentaron un buen nivel de conocimiento
sobre salud bucal. En cuanto al nivel educativo, los padres
con educación secundaria alcanzaron el mayor porcentaje de
conocimientos adecuados. En relación con la edad, el grupo
más representativo fue el de adultos jóvenes (20-49 años),
con un 97.4% que demostró un buen nivel de conocimiento.
Imaginario Social
Entidad editora
REDICME (reg-red-18-0061)
e-ISSN: 2737-6362
especial Octubre Vol. 7-4-2024
http://revista-
imaginariosocial.com/index.php/es/index
Recepción: 15 de julio de 2024
Aceptación: 06 de agosto de 2024
36-60
37
Predominó la participación femenina, con un 43.6% de madres que alcanzaron un
nivel de conocimiento bueno. Además, los padres de zonas rurales demostraron un
mayor nivel de conocimiento en comparación con aquellos en zonas urbanas.
La investigación concluyó que los padres del CNH-MIES en Azogues poseen un buen
conocimiento sobre salud bucal y prevención de caries. Sin embargo, se identificaron
áreas de mejora, especialmente en la educación continua y la sensibilización sobre la
importancia de la salud bucal en la infancia temprana. Esto podría contribuir a una
mejor prevención de afecciones como la caries dental.
Palabras claves: Caries dental, conocimiento, infancia temprana, prevención, salud
bucal.
Abstract
A study was conducted to determine the level of knowledge about oral health and
caries prevention among parents at CNH-MIES. A survey validated by Cupé (2015)
was applied to a sample of 510 parents, selected from a total of 611. The results
showed that 44.5% of the participants demonstrated a good level of knowledge about
oral health. Regarding educational level, parents with secondary education achieved
the highest percentage of adequate knowledge. In terms of age, the most
representative group was young adults (20-49 years), with 97.4% showing a good
level of knowledge. Female participation predominated, with 43.6% of mothers
reaching a good level of knowledge. Additionally, parents from rural areas
demonstrated a higher level of knowledge compared to those in urban areas. The
study concluded that the parents at CNH-MIES in Azogues possess a good level of
knowledge about oral health and caries prevention. However, areas for improvement
were identified, particularly in terms of continuous education and raising awareness
about the importance of oral health in early childhood. This could contribute to better
prevention of conditions like dental caries.
Keywords: Dental caries, knowledge, early childhood, prevention, oral health
Introducción
La salud bucal forma parte del bienestar general, ya sea físico, mental, social e
individual, por lo que las afecciones dentales representan la mayor prevalencia en la
cavidad bucal, y a su vez repercuten en la salud general del paciente (BaniHani et al.,
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2021; Chen et al., 2019). Estas alteraciones se generan en personas de determinados
grupos sociales, que resultan de la interrelación entre componentes biológicos y
sociales, sea esta por una falta de atención oportuna, desconocimiento y falta de
interés; por lo que es necesario tener un mayor conocimiento de salud bucal
especialmente en edades tempranas (Chen et al., 2019; Santos Madrigal et al., 2021).
Los cuidadores son imprescindibles al momento de transmitir y estimular a los niños
un estilo de vida saludable, otorgándoles conocimientos básicos para el cuidado de la
higiene oral; no obstante, es complicado lograr su participación en la atención o
ejecución de maniobras preventivas (BaniHani et al., 2021; Cupé y García, 2015). En
este contexto, de acuerdo con la Academia Americana de Odontología Pediátrica
(AAPD), más de la cuarta parte de los niños en edad preescolar (2 a 5 años) padecen
caries dental, ya que este grupo humano es más vulnerable para padecerla (Chen
et al., 2019). Por otra parte, si esta afección no se trata de manera temprana, se puede
propagar aceleradamente, ocasionando una infección y dolor dental, afectando así la
calidad de vida del niño (Oberoi et al., 2019).
En la actualidad, el gobierno ecuatoriano brinda apoyo a la colectividad, haciendo
énfasis en la atención de niños, jóvenes y grupos vulnerables (Mayorga et al., 2018).
Un ejemplo de esto es que existen programas estatales que promueven la atención
priorizada con una intervención directa de la familia, empleando estrategias de
consejería para la protección integral, la participación familiar y comunitaria
(Mayorga et al., 2018). Es así, que el programa "Creciendo con Nuestros Hijos
(CNH)” es una opción de atención alternativa, cuya finalidad es lograr un desarrollo
infantil completo (Mayorga et al., 2018). Este se encuentra dirigido a personas de
bajos ingresos, en especial a niñas y niños desde su gestación hasta los tres años de
edad (Mayorga et al., 2018). En tal sentido al ser este un centro de atención a niños
desde edades tempranas es esencial que brinde conocimientos básicos del cuidado
del bienestar general, como del cuidado de la cavidad oral, ya que la caries dental
suele instaurarse principalmente a estas edades (Chen et al., 2019; Santos Madrigal
et al., 2021).. Por tal motivo, en el ámbito odontológico se evidencia la necesidad de
concienciar a los padres e implementar medidas de prevención en los niños para
evitar la aparición de afecciones bucales (Zou et al., 2022).
La caries dental es una enfermedad que perjudica a gran parte de la población en
general, pese a que existe una menor incidencia en países industrializados, para los
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países en vía de desarrollo como es el caso del nuestro, aún se presenta como un
problema de salud pública, que afecta en especial a los infantes (Chen et al., 2019;
Santos Madrigal et al., 2021; Zou et al., 2022).
Este padecimiento afecta a la cavidad oral, además influye en el bienestar general y
en la calidad de vida de los niños, al impedirles realizar sus actividades diarias con
normalidad (Chen et al., 2019). En otras palabras, una boca sana no lo nutre el
cuerpo, sino también promueve a mejorar la interrelación y confianza en mismo
(BaniHani et al., 2021; Oberoi et al., 2019).
Los padres de familia o cuidadores cumplen un papel fundamental en el cuidado
bucal y general de sus niños, de modo que los hábitos de prevención y limpieza dental
son de su responsabilidad (BaniHani et al., 2021; Narváez y Tello, 2019; Oberoi et al.,
2019; Zou et al., 2022). A la vez, para poder prevenir estas afecciones es importante
que los padres tengan conocimiento sobre la prevención de la caries y la preservación
de la integridad bucal, para que puedan trasmitirlos a sus hijos (BaniHani et al.,
2021; Cupé y García, 2015; Narváez y Tello, 2019).
Es por ello, que el objetivo de esta investigación se orienta a determinar el nivel de
conocimiento de salud bucal y prevención de caries en padres de familia del CNH-
MIES pertenecientes al cantón Azogues.
El presente trabajo se realizó en el Cantón Azogues, específicamente en el programa
Creciendo con Nuestros Hijos, ofertado por el Ministerio de Inclusión Económica y
Social (MIES). La investigación busca contribuir académicamente a establecer los
fundamentos teóricos, mediante datos estadísticos que permitan comprender los
niveles de conocimientos de la salud dental; información que propiciará varias
ventajas, dentro de las que se encuentran, la creación de proyectos de concienciación
y prevención respecto a afecciones dentales como la caries en los niños, al reconocer
la posible relación entre conocimiento de salud bucal e instauración de caries dental.
Además, se pretende concientizar sobre la falta de conocimiento de los padres de
familia y la poca información que ofrecen los centros de salud pública sobre
prevención o cuidado de la salud bucal en edades tempranas.
Marco teórico
Salud bucal
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De acuerdo con la Federación Dental Internacional (FDI), la salud bucal se define
como “la capacidad de hablar, sonreír, degustar, oler, masticar, tragar, y transmitir
una diversidad de emociones mediante expresiones faciales con libertad, sin dolor,
molestia o enfermedad del complejo craneofacial” (Melo et al., 2021). Las afecciones
bucodentales pueden llegar a afectar el bienestar oral, por lo que se debe identificar
su relación con las funciones fisiológicas, psicosociales y su influencia sobre la salud
en general (BaniHani et al., 2021; Chen et al., 2019; Melo et al., 2021).
Caries dental
La caries dental se define como una enfermedad infecciosa crónica, no transmisible,
multifactorial, causada por bacterias patógenas que se adhieren a los dientes y
metabolizan los azúcares para producir ácidos, que con el tiempo desmineralizan la
estructura dental (Oberoi et al., 2019; Santos Madrigal et al., 2021). Esta es la
alteración dental más frecuente a nivel mundial, que se puede instaurar a cortas
edades al momento de la erupción de los primeros órganos dentarios (Melo et al.,
2021; Narváez y Tello, 2019; Santos Madrigal et al., 2021).
Caries de la infancia temprana (CIT)
La CIT, es una de las afecciones bucales más prevalentes durante la infancia
temprana, que provoca dolor, molestia, y déficit nutricional, se considera como un
grave problema de salud pública, principalmente en regiones vulnerables (Cupé y
García, 2015; Escudero, 2019; Park y Choi, 2022).
A nivel mundial su prevalencia en niños de edad preescolar varia de 18 a 76%, según
estudios realizados en Ecuador se ha encontrado una prevalencia del 46% (menores
de 3 años) a 85% (hasta 5 años) (Armas et al., 2019; Narváez y Tello, 2019). La CIT
representa un problema de salud pública en nuestro país, esta enfermedad no solo
llega a afectar a la cavidad oral, también afecta en la salud general, interfiriendo así
en la calidad de vida de los niños (Andrew et al., 2021; Armas et al., 2019; Narváez y
Tello, 2019).
La Academia Americana de Odontología Pediátrica (AAPD) la define como “la
presencia de uno o más órganos detales temporarios que presenten caries (cavitados
o no), que estén ausentes (a causa de caries), u obturados, en niños de 71 meses o
menos” (Ali y Alshabaan, 2020). A pesar de que la CIT se puede prevenir, gracias a
todos los tratamientos y medidas preventivas existentes actualmente,
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desafortunadamente aún continúa siendo la afección infantil crónica más frecuente
en todo el mundo con millones de casos nuevos por año (Xiao et al., 2019).
Manifestación clínica
La CIT se presenta en sitios donde generalmente existe un bajo riesgo de que se
desarrolle caries, como son las caras vestibulares de incisivos superiores y caras
linguales y vestibulares de molares superiores e inferiores (Aguilar-Ayala et al.,
2014; Andrew et al., 2021; Anil y Anand, 2017; Pino y Arias, 2019; Zou et al., 2022).
Su primera manifestación clínica es la mancha blanca o marrón sobre los incisivos
maxilares a nivel del margen gingival, misma que puede progresar hasta destruir
totalmente la corona dental, dando como resultado los restos radiculares (Andrew
et al., 2021; Pino y Arias, 2019). Pino y Arias (2019) y Zou et al. (2022) presenta
diferentes etapas:
Etapa leve: presencia de lesiones iniciales en piezas dentales anteriores y en
molares.
Etapa moderada: la presencia de caries se da a nivel vestibular y lingual en
piezas dentales anterosuperiores que se extiende hacia molares maxilares. Sin
lesiones en piezas dentales inferiores.
Etapa severa: se presenta cuando un niño posee un desarrollo de caries dental
progresivo o desenfrenado, las lesiones se extienden a la mayoría de las piezas
dentales.
Etiología
La CIT, se deriva como resultado de la interacción de varios factores, como son: los
microorganismos cariogénicos, carbohidratos fermentables y la superficie del órgano
dentario (Aguilar-Ayala et al., 2014; Anil y Anand, 2017; Pino y Arias, 2019; Xiao
et al., 2019). Así mismo, influyen otros elementos, dentro de los cuales se encuentran
los factores genéticos, nivel socioeconómico, componentes familiares, transmisión de
microorganismos de los padres o cuidadores hacia los niños, y conocimiento de los
padres o tutores sobre salud oral (Anil y Anand, 2017). Así también prácticas de
alimentación inadecuada, salud bucal inoportuna, uso nocturno del biberón e inicio
del cepillado dental retrasado (Park y Choi, 2022).
1.1.1. Microorganismos cariogénicos
Los microorganismos son los que se encuentran en la placa dental o saliva, los que se
asocian frecuentemente con la CIT, son: el Streptococus mutans (SM) y el
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Streptococus sobrinus (Anil y Anand, 2017). El S. mutans es el encargado de
metabolizar los azucares para la producción de ácidos que favorecen a la
desmineralización de los órganos dentales (Anil y Anand, 2017; Park y Choi, 2022).
Los Lactobacilus también intervienen en el proceso carioso, pero cuando la caries ya
se halla instaurada en boca, se relacionan con la progresión de las lesiones cariosas
(Anil y Anand, 2017). Hoy en día se sabe que no solo se encuentran relacionadas estas
especies, sino que existen otras no reconocidas (Zou et al., 2022).
Dieta Cariogénica
De igual manera la alimentación tiene un efecto significativo en la incidencia de CIT,
sobre todo si esta posee una elevada cantidad de carbohidratos, consumo de azúcar,
frecuencia de ingesta de alimentos altamente procesados y el tipo de alimentación
(Anil y Anand, 2017; Mahboubi et al., 2021; Park y Choi, 2022).
La administración del biberón durante la noche, a la hora de dormir, se ha
relacionado con el desarrollo o con el inicio de la CIT (Anil y Anand, 2017). Por otro
lado, se encuentran las prácticas alimenticias infantiles inadecuadas, como son: la
exposición habitual a los azucares, bocadillos usuales, consumo de refrescos
azucarados en la cama antes de dormir, compartir los alimentos con personas
adultas, entre otros (Anil y Anand, 2017; Mahboubi et al., 2021; Park y Choi, 2022).
La dieta cariogénica es aquella de consistencia blanda, con elevado contenido de
hidratos de carbono, en especial azúcares fermentables, que se deposita con facilidad
en las zonas dentarias retentivas, haciendo más fácil la formación de la placa
bacteriana (Anil y Anand, 2017; Mahboubi et al., 2021; Park y Choi, 2022). La
cariogenicidad de un alimento es mayor al ser consumido entre las comidas
principales, ya que durante estas comidas se crea una mayor salivación, lo que ordena
a un incremento de los movimientos musculares de mejillas, labios y lengua, por lo
cual se acelera la eliminación de residuos (Anil y Anand, 2017; Mahboubi et al., 2021;
Park y Choi, 2022)..
Prevención de la CIT
Papel de los padres en la salud oral de sus niños
Los padres son quienes toman las decisiones sobre el bienestar de sus hijos, por lo
que juegan un papel importante para lograr los mejores resultados de higiene dental,
es fundamental explorar sus conocimientos, actitudes y creencias (Al-Zahrani, 2019).
Por lo tanto, la prevención comienza con la intervención en el período prenatal y
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perinatal (Sierraalta Quiñones et al., 2021), etapas en las cuales deben ser asesorados
sobre temas relacionados con: lactancia materna, alimentación artificial, hábitos
orales, prácticas alimenticias, uso adecuado del flúor y controles odontológicos (Pinto
et al., 2018). Para así lograr cambios de comportamiento en los hábitos tanto
alimentarios como higiénicos, bajo la supervisión de los padres (Sierraalta Quiñones
et al., 2021).
Cabe recalcar que se debe informar sobre la importancia de la dentición temporal, la
secuencia y cronología de la dentición, advertir que los hábitos de succión (chupón o
dedos) pueden ser normales hasta que el infante tenga dos años, después se debe
corregir para evitar que se instauren malos hábitos y maloclusiones (Al-Zahrani,
2019; Pinto et al., 2018; Sierraalta Quiñones et al., 2021). Los bebés deben ver a un
pediatra en los primeros cuatro meses y después de que haya salido el primer diente
temporal (Sierraalta Quiñones et al., 2021).
Dieta
Los bebés deben seguir una dieta completa y liquida hasta los 6 meses de edad, que
incluya alimentación complementaria, y evitar añadir azúcares refinados (Robalino
et al., 2021). Después de estos primeros meses, el lactante puede consumir alimentos
sólidos o semisólidos, en forma de crema o aplastados (Cuadros-Mendoza et al.,
2017; Robalino et al., 2021). A la edad de ocho meses, algunos de los lactantes pueden
comer alimentos sólidos triturados (Cuadros-Mendoza et al., 2017). A los 12 meses, la
mayoría de los niños pueden ingerir los mismos alimentos consumidos por el resto de
la familia (Cuadros-Mendoza et al., 2017; Mahboubi et al., 2021).
Los primeros años de vida son cruciales, ya que hay un cambio nutricional
significativo de una dieta líquida basada exclusivamente en productos lácteos a una
dieta modificada para adultos (Pinto et al., 2018; Robalino et al., 2021). La leche
materna es muy recomendable durante el primer año de vida ya que proporciona
mayor nutrición e inmunidad (Mahboubi et al., 2021; Robalino et al., 2021).
Es importante limitar o reducir la ingesta de carbohidratos y azúcares refinados en
las comidas diarias de la familia (Robalino et al., 2021; Sierraalta Quiñones et al.,
2021). Fomentar el uso de alimentos ricos en ácido fólico, calcio y fosfato proteico, y
frutas, verduras y tubérculos de sabor neutro para comenzar a dar alimentos
complementarios a los niños a partir de los 6 meses de edad (Mahboubi et al., 2021;
Sierraalta Quiñones et al., 2021).
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Tipos de Azúcar
La OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la
ingesta calórica total, lo que puede ser una oportunidad y un apoyo para que los
dentistas difundan el mensaje de usar menos azúcar al público (Tungare y Paranjpe,
2024; van Loveren, 2019).
Los azúcares intrínsecos: Forman parte de la composición básica de los
alimentos. Este sería el caso del azúcar fructosa o glucosa en la fruta y la
galactosa en la leche. La sacarosa también se encuentra naturalmente en frutas
y algunas verduras, como remolacha, esta no es perjudicial para la salud.
Los azúcares libres se definen como todos los monosacáridos y disacáridos
agregados a los alimentos por el fabricante, el cocinero o el consumidor, y los
azúcares naturales que se encuentran en la miel, los jarabes, los jugos de frutas
y los concentrados.
Los azúcares añadidos son alimentos a los que se agrega azúcar durante la
preparación, como refrescos (bebidas de azúcar y bebidas de frutas), dulces,
postres y productos lácteos (excepto la leche).
Higiene bucal
Según la Asociación Dental Estadounidense (ADA), “La salud bucal es un estado de
salud funcional, estructural, estética, fisiológica, psicológica y social que es esencial
para la salud en general” y la calidad de vida del individuo (Naseem et al., 2017). Por
lo tanto, una higiene oral deficiente en los niños causa muchos problemas, incluido el
ausentismo escolar, la ingesta inadecuada de nutrientes y las limitaciones en las
actividades diarias, lo que resulta en un deterioro del desarrollo y crecimiento
cognitivo (Swe et al., 2021).
Los hábitos se forman durante los años preescolares, por lo que es muy importante
mantener la higiene bucal durante este tiempo (Pinto et al., 2018). El cepillado
regular y la eliminación de la placa ayudan a mantener los dientes limpios y
saludables (Alfaro et al., 2018). Es por eso por lo que una higiene oral adecuada es
esencial no solo a una edad temprana (6-8 meses) sino también durante el embarazo
dado que los dientes, los tejidos de soporte y la mucosa oral pueden verse afectados
por los cambios hormonales, los odontólogos deben tener un conocimiento profundo
y alentar a los pacientes sobre la importancia de cuidar su salud (Alfaro et al., 2018).
Los buenos hábitos incluyen cepillarse correctamente todos los días, preferiblemente
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después de cada comida, usar hilo dental para eliminar la placa entre los dientes, usar
enjuague bucal ocasionalmente y visitar al odontólogo dos veces al año (Gaeta et al.,
2017).
Cepillado Dental
Considerada la medida más sencilla para prevenir las caries y reducir la placa
bacteriana (Gaeta et al., 2017). En todos los grupos de edad, se recomienda cepillarse
los dientes regularmente con pasta dental fluorada dos o tres veces al día para
mantener la salud bucodental, Por otra parte, para un buen cepillado y evitar lastimar
las encías se recomienda que los cepillos tengan cerdas suaves, redondeadas y que el
cabezal del cepillo de preferencia sea pequeño para que coincida con el tamaño de la
boca del infante, De igual manera este debe ser utilizado por un lapso mínimo de tres
meses (Akkaya y Sezici, 2021; Boustedt et al., 2020).
Técnicas de cepillado
Según Alfaro et al. (2018); Boustedt et al. (2020); Gaeta et al. (2017) las más comunes
en niños son la de Fones y la horizontal:
a) Técnica de Fones: las cerdas del cepillo de dientes se colocan perpendiculares a
la superficie del diente. La placa se elimina con un movimiento circular
amplio, rápido que se extiende desde la encía marginal del maxilar hasta la
encía marginal de la mandíbula con una ligera presión.
b) Técnica horizontal: El cabezal del cepillo se coloca perpendicular a las
superficies de los dientes y la eliminación de la placa se realiza con
movimientos de fuerza hacia atrás.
Cantidad de Pasta dental
Según la Academia Estadounidense de Pediatría denominada AAP, la Asociación
Dental Americana (ADA), y la Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica
(AAPD), se recomienda usar una pasta dental que si contenga flúor en niños desde el
momento en el que erupciona el primer órgano dentario deciduo, la cantidad que se
debe administrar sobre el cepillo dental es diferente de acuerdo con la edad de los
niños (Atarbashi-Moghadam y Atarbashi-Moghadam, 2018; Boustedt et al., 2020;
Martínez et al., 2017; Zou et al., 2022):
a) De 6 meses a 2 años: cantidad de 1100 ppm, tamaño de un grano de arroz.
b) De 2 a 6 años: cantidad de entre 1100 a 1450 ppm, del tamaño de un guisante.
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c) Mayores a 6 años: cantidad de 1450 ppm o 1500ppm, del tamaño de uno a dos
centímetros.
Así también dichas academias sugieren que la higiene dental de los niños es
responsabilidad de sus padres o cuidadores, por lo que estos deben supervisar su
cepillado hasta los ocho años (Atarbashi-Moghadam y Atarbashi-Moghadam, 2018;
Boustedt et al., 2020; Martínez et al., 2017; Zou et al., 2022).
Visita al odontólogo
Las visitas tempranas al profesional odontólogo son las intervenciones preventivas
más efectivas, por lo que pueden ayudar a los niños a adaptarse al entorno
odontológico minimizando las fobias dentales. Muchos profesionales recomiendan
que los padres lleven a sus hijos al dentista cuando les aparezcan los primeros dientes
o antes del año de edad (Pinto et al., 2018; Robalino et al., 2021; Tungare y Paranjpe,
2024; Zou et al., 2022).
La atención en los infantes debe ser agradable, A la vez se debe alentar a los padres
sobre la importancia del cuidado continuo de la salud bucal (Qu et al., 2022;
Sierraalta Quiñones et al., 2021). En las consultas se debe indicar los exámenes
dentales de rutina, cada 3 meses, cada 6 meses o anual dependiendo del caso que
presenten los niños (Pinto et al., 2018; Robalino et al., 2021; Tungare y Paranjpe,
2024; Zou et al., 2022).
Aplicación de flúor
El flúor tiene un papel fundamental en la prevención de la caries, actuando de
numerosas maneras. Este incrementa la mineralización dental y la densidad ósea;
tiene acción bactericida sobre bacterias cariogénicas; y retrasa la desmineralización
dental (Jullien, 2021; Thornton et al., 2019; Zou et al., 2022).
Aplicación Vía oral: Ingestión de agua fluorada, leche fluorada,
consumo de sal fluorada entre otros.
Uso Tópico: El tratamiento profesional con flúor puede reducir
eficazmente la incidencia de caries dental, estos pueden ser aplicados con
una brocha sobre la superficie de los dientes. Además, los podemos
encontrar en (geles y barnices) o auto aplicados (pastas dentales y
enjuagues bucales).
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Metodología
El estudio mantiene un enfoque cuantitativo ya que se empleó un análisis estadístico
con el fin de lograr los objetivos planteados. El diseño del estudio fue descriptivo
puesto que se determisi hay presencia o ausencia de conocimiento sobre la salud
bucal en los padres de familia de los CNH- MIES. Fue de tipo transversal dado que la
investigación se dio en un momento de tiempo determinado. Es observacional debido
a que no se manipularon las variables que se emplearon en el estudio. Se aplicó una
encuesta estructurada que se encuentra validada según el estudio de Cupé y García
(2015) a la población de padres de familia de los CNH-MIES del cantón Azogues.
Población y muestra
La población de estudio estuvo conformada por los 611 padres de familia de los niños
inscritos en los CNH-MIES del cantón Azogues. La muestra final estuvo conformada
por 510 padres de familia que aceptaron participar del estudio mediante la firma del
consentimiento informado.
Criterios de selección:
Los padres de familia que fueron parte de este estudio debían reunir los
siguientes criterios de inclusión:
Criterios de inclusión:
Todos los padres de familia de niños inscritos correctamente en los CNH-
MIES del cantón Azogues.
Padres de familia que aceptaron ser parte del estudio y firmaron el
consentimiento informado.
Criterios de exclusión:
Se excluyeron a los padres de familia que no aceptaron y firmaron el
consentimiento informado.
Padres de familia que ya no residían en los lugares que se encontraban
registrados en las planillas brindadas por el área estadística del
programaCNH.
Instrumentos de recolección:
El cuestionario utilizado para el estudio corresponde a la encuesta de Cupé y García
(2015) Lima-Perú, en la cual se obtuvo un Alfa de Cronbach de 0.645, la misma
contiene:
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4 temas sobre: prevención, caries dental, dieta e higiene dental; cada tema
cuenta con
5 preguntas y estas con cuatro alternativas de respuesta.
Luego de realizar una prueba piloto en 30 individuos se obtuvo en la prueba de
fiabilidad el Alfa de Cronbach fue de 0.708. Además, el instrumento para aplicar fue
adaptado, puesto que la terminología utilizada no se adaptaba al léxico de los
encuestados facilitando así su comprensión. A su vez fue revisado por 4 odontólogos
especialistas en Odontopediatría, un especialista en Psicología, y un especialista en
Metodología de la investigación, quienes poseen varios os de experiencia en estas
áreas.
Para la determinación del nivel de conocimiento nos basamos en el artículo del autor
Zou et al. (2022), cada pregunta tenía una opción correcta, el puntaje fue de 0 a 20,
en donde el:
de 0 a 10 deficiente
de 11 a 14 regular
de 15 a 17 bueno
de 18 a 20 muy bueno
Procedimientos para toma de datos:
Se elaboró una carta de presentación dirigido al director distrital del Ministerio de
Inclusión Económica y Social (MIES) para que se nos brinde información de los datos
de los niños y niñas del programa CNH, con el fin de determinar el número de
participantes. Luego de recibir la autorización por parte del MIES, se realizó una
reunión con los encargados de los CNH de cada sector de Azogues, a quienes se les
informó el motivo de la investigación y se solicitó su colaboración para obtener la
mayor cantidad de participación por parte de los padres de familia. A los padres de
familia que no disponían de un dispositivo con conexión a internet, se les facilito un
dispositivo con conexión para la realización de dicha encuesta alojada en línea.
La encuesta se aplicó mediante un formulario de Google forms, en donde como
primer punto se encontraba el consentimiento informado, posterior a la aceptación
de este, podían continuar con las 20 preguntas de la encuesta, la misma que consta de
las siguientes partes: 1. Caries dental, 2. Prevención, 3. Dieta y 4. Higiene dental.
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Caries dental: esta sección de preguntas tiene el objetivo de analizar si los
padres de familia cuentan con conocimiento sobre que es la caries dental y
como se produce.
Prevención: en este apartado se encuentran una serie de preguntas sobre el
nivel de conocimiento de los padres en cuanto a prevención, es decir: a que
edad es conveniente la primera visita al odontólogo, cuáles son los productos
que ayudan a prevenir la caries dental, entre otros.
Dieta: este apartado se encamina hacia conocer si los padres de familia tienen
comprensión sobre una dieta saludable y que esto influye sobre los dientes de
sus niños.
Higiene dental: este apartado busca estar al tanto del grado de conocimiento
de los padres de familia sobre el cuidado adecuado de los dientes, con
preguntas encaminadas hacia las técnicas de cepillado, frecuencia y duración
del cepillado, y sobre características del cepillo dental, como tiempo de uso,
entre otras.
Procedimientos para analizar datos:
El análisis estadístico se realizó mediante software estadístico SPSS v.27. Para
establecer la asociación entre las variables de estudio se utilizó la prueba de Chi
Cuadrado con un nivel de significancia de p<0.05.
Además, para el análisis estadístico se empleó la estadística descriptiva de las
variables, mismas que se registraron en una tabla de frecuencia mediante el
programa Microsoft Excel.
Aspectos bioéticos:
El presente estudio no tuvo el fin de intervenir en los sujetos participantes ya que se
trató de un estudio observacional, así también, se mantuvo el secreto de
confidencialidad, y no se expuso la identidad de los participantes. Se realizó la
entrega del consentimiento informado, este documento es obligatorio siempre que
exista un contacto entre los investigadores y los participantes, por lo que se les
solicitó a quienes querían formar parte de esta investigación que lo acepten, por
medio de este se dio a conocer el procedimiento, objetivos, técnica a utilizar y que su
decisión de participar o no en el estudio era voluntaria. Por otro lado, también se
contó con la aprobación del comité de bioética institucional.
Resultados
50
El tamaño muestral de este estudio fue de 611 participantes, de los cuales, aplicando
los criterios de selección y exclusión, así como la falta de cooperación de algunos
padres de familia, tuvimos en general la participación de un total de 510 padres.
Por lo que en la presente investigación se determiel nivel de conocimiento de 510
padres de familia, quienes firmaron el consentimiento informado, de los cuales 484
(95%) fueron madres y 26 padres (5%) (Gráfico 1).
Gráfico 1: Participación total
En relación con el nivel de conocimiento sobre salud oral y prevención de caries en
los padres de familia de los niños pertenecientes al programa CNH del cantón
Azogues, se obtuvo como resultado que lo más prevalente fue el nivel de
conocimiento bueno que no corresponde a lo óptimo, seguido muy de cerca de
regular y un porcentaje minoritario de muy bueno (Tabla 2).
Tabla 2. Distribución de los padres de familia de los CNH-MIES, según el nivel de
conocimiento
Nivel de conocimiento
n
%
Muy Bueno
30
5.9%
Bueno
227
44.5%
Regular
210
41.2%
Deficiente
43
8.4%
Total general
510
100%
De acuerdo con el nivel de conocimiento en relación con el grado de instrucción,
teniendo en consideración la mayoría de los participantes, la educación técnica
51
completa registro un menor porcentaje en relación con la educación secundaria
completa en el nivel de conocimiento tanto bueno como muy bueno. Sin embargo, la
prueba estadística de Chi cuadrado determinó un valor p de 0,5 lo que quiere decir
que no hay asociación estadísticamente significativa entre el nivel de conocimiento y
el grado de instrucción de los padres (Tabla 3).
Tabla 3. Nivel de conocimiento sobre salud bucal y prevención de caries en relación
con el grado de instrucción de los padres de familia.
Instrucción
Nivel de Conocimiento
Muy bueno
Regular
Deficiente
Total
n
%
n
%
n
%
n
%
n
%
EP completa
7
23.3%
36
15.9%
36
17.1%
7
16%
86
16.9%
EP
incompleta
2
6.7%
9
4.0%
15
7.1%
3
7%
29
5.7%
ES completa
11
36.7%
92
40.5%
77
36.7%
19
44%
199
39.0%
ES
incompleta
2
6.7%
17
7.5%
19
9.0%
7
16%
45
8.8%
ET completa
4
13.3%
58
25.6%
45
21.4%
5
12%
112
22.0%
ET
incompleta
4
13.3%
14
6.2%
15
7.1%
2
5%
35
6.9%
Ninguna
0.0%
1
0.4%
3
1.4%
0%
4
0.8%
Total
30
100%
227
100%
210
100%
43
100%
510
100%
Nota. EP= Educación Primaria; ES= Educación Secundaria; ET= Educación Técnica
y/o Superior. Chi cuadrado p=0,595
Considerando la edad de los padres con el conocimiento de salud bucal. Se encontró
que el grupo etario adulto joven obtuvo un mayor porcentaje en el nivel de
conocimiento bueno. A su vez se evidenció un conocimiento regular en este mismo
grupo. Por otra parte, si hubo asociación estadísticamente significativa entre el grupo
etario de los padres y el nivel de conocimiento con un p=0,001 (Tabla 4).
Tabla 4. Nivel de conocimiento en relación con el grupo etario de los padres de
familia.
Grupo
etario
Nivel de conocimiento
Muy bueno
Bueno
Regular
Deficiente
Total
n
%
n
%
n
%
n
%
n
%
Adolescentes
2
6,70%
6
2,60%
10
4,80%
2
4,70
%
20
3,90%
Adulto
Joven
28
93,30%
221
97,40%
199
94,80%
41
95,30
%
489
95,90%
Adulto
0
0,00%
0
0,00%
1
0,50%
0
0%
1
0,2
Total
30
100%
227
100%
210
100%
43
10
0%
510
100%
Nota. Las edades fueron clasificadas por grupos etarios según el Ministerio de Salud
Pública del Ecuador. Chi cuadrado p=0,001
52
Respecto al sexo de los padres de familia, se evidenció que el sexo femenino con una
muestra muy representativa presentó un nivel de conocimiento bueno y regular. A su
vez, se observó que el nivel muy bueno comprende la minoría de los participantes
(Tabla 5).
Tabla 5. Nivel de conocimiento sobre salud bucal en padres de familia del CNH-
MIES de acuerdo con el sexo.
Conocimiento
sobre salud
bucal
Sexo
Masculino
Femenino
Total
n
%
n
%
n
%
Muy bueno
30
6,20%
30
5,90%
Bueno
211
43,60%
16
61,50%
227
44,50%
Regular
201
41,50%
9
34,60%
210
41,20%
Deficiente
42
8,70%
1
3,90%
43
8,40%
Total
484
100%
26
100%
510
100%
En cuanto al nivel de conocimiento de los padres de acuerdo con la localidad a donde
asisten los niños, se obtuvo que en el nivel de conocimiento tanto muy bueno como
bueno es mayor en la zona rural que en la zona urbana, mientras que el nivel
deficiente y regular fue superior en la zona rural en comparación con la zona urbana.
No obstante, no se obsersignificancia estadística entre nivel de conocimiento con
respecto a las zonas urbanas y rurales (Tabla 6).
Tabla 6. Nivel de conocimiento de acuerdo con la ubicación geográfica. Azogues
2022.
Zona
Nivel de conocimiento
Muy bueno
Bueno
Regular
Deficiente
Total
n
%
n
%
n
%
n
%
n
%
Rural
16
53.3%
130
57.3%
131
62.4%
31
72.1%
308
60.4%
Urbana
14
46.7%
97
42.7%
79
37.6%
12
27.9%
202
39.6%
Total
30
100%
227
100%
210
100%
43
100%
510
100%
Chi cuadrado p=0,001
Discusión
En la presente investigación participaron un total de 510 padres de familia, en el cual
existe un predominio de madres de familia con un 95%, así también, se evidencia que
la mayoría de los participantes tienen una educación secundaria y técnica completa.
En forma similar a los datos obtenidos en la investigación de Nepaul y Mahomed
53
(2020) en Sudáfrica, en donde la mayoría de los padres tenían una educación
secundaria o superior
Este estudio evidenció que el nivel de conocimiento sobre salud bucal y prevención de
caries de los padres de familia es bueno, similar al estudio realizado por Salazar et al.
2017) en México, en donde se encontró que el 72% de los padres tenían un
conocimiento bueno de salud bucal . Por el contrario, en el estudio de Vozza et al.
(2017) en Italia, se obtuvo como resultado que los padres carecían de conocimiento
sobre información y educación de salud oral, lo que aumenta potencialmente el riesgo
de adquirir infecciones bucales en estos niños; así como en la investigación de
Narváez y Tello (2019) en Ecuador, quien evidenció que los padres de familia
presentaban un nivel de conocimiento regular sobre salud bucal.
Al evaluar el nivel de conocimiento en relación con el grado de instrucción de los
padres, se obtuvo que quienes tenían una educación secundaria son los que presentan
un nivel de conocimiento bueno sobre salud bucal, lo que difiere con el estudio de
Serrano et al. (2019) en Cuba, en donde se encontró que los padres con educación
secundaria presentaban un nivel de conocimiento malo; semejante a la investigación
de Alshammari et al. (2021) en Arabia Saudita, en donde se encontró que los padres
con título universitario presentaban un mayor conocimiento sobre la salud oral; de
modo similar en su investigación Armas et al. (2019) en Ecuador, pudo evidenciar
que, al existir un nivel educativo mayor, se presentaban menos problemas en la salud
oral que afecten la calidad de vida de sus niños.
En relación con la edad de los padres y el conocimiento de salud bucal, los padres del
grupo etario adulto joven obtuvieron un conocimiento bueno. Resultado que coincide
con el obtenido en el estudio de Cuy García (2015) en Lima, en donde el grupo
adulto joven tenía conocimientos significativamente buenos, de igual forma en la
investigación de Al-Al-Batayneh et al. (2019) en Jordania, en donde los padres
adultos jóvenes demostraron mejores conocimientos y prácticas sobre la higiene
bucal. Por el contrario, en el trabajo de investigación de Serrano et al. (2019) en
Cuba, se encontró que tanto adultos jóvenes como adultos presentaban un nivel de
conocimiento regular.
En este estudio determinó que ambos sexos presentan un nivel de conocimiento
bueno, sin embargo, hubo un porcentaje más significativo por parte del sexo
femenino. Resultado que difiere con los obtenidos por Serrano et al. (2019), en donde
54
se evidenció que el nivel de conocimiento de las madres fue regular y en padres
resultó malo; lo mismo ocurre con en el estudio de Kotha et al. (2018) en Arabia
Saudita, en el cual, se encontró que el conocimiento de las madres fue superior al de
los padres. Este concepto se hace evidente de igual manera con Nepaul y Mahomed
(2020) en Sudáfrica, quien menciona que ¨Las madres suelen ser el principal modelo
para seguir para sus hijos y, en general, tienen más conocimientos que los padres
sobre la salud bucal”. Lo cual nos lleva a pensar si es que el cuidador es un factor
influyente en la salud bucal de los niños.
Respecto a la relación del conocimiento de los padres con la localidad de la
institución, la zona rural presenta un nivel de conocimiento bueno, algo similar
ocurre con Nepaul y Mahomed (2020), que encontró que los padres de las
comunidades rurales presentan un nivel de conocimiento satisfactorio. No obstante,
en relación con el nivel de conocimiento deficiente la zona rural también supera a la
zona urbana; de igual forma ocurre en la investigación de Rengifo Reina y Muñoz
Ordóñez (2019) en Colombia, en donde se observó que la zona rural presentó un nivel
de conocimiento regular, por la dificultad para asistir al odontólogo y por la
experiencia de haber padecido dolor mayor en zona rural.
Conclusión
En conclusión, se determinó que el nivel de conocimiento sobre salud bucal y
prevención de caries en los padres de familia de los niños pertenecientes al CNH-
MIES del cantón Azogues es bueno, seguido de regular, lo que no es alentador, ya que
lo que se espera en una población es que el nivel de conocimiento sea el óptimo.
Dentro del análisis también se pudo evidenciar que el nivel de conocimiento y
prevención de caries según el grado de instrucción fue más notable en la educación
secundaria completa, debido a que este grupo fue el que obtuvo un mayor nivel de
conocimiento.
Según los resultados encontrados, se determinó que, si existe una relación
estadísticamente significativa entre el nivel de conocimiento sobre salud bucal y la
edad de los padres, asimismo, los padres que pertenecen al grupo etario adulto joven
evidenciaron un porcentaje mayor de conocimiento de salud bucal y prevención de
caries, demostrando así tener más interés en mantener una buena salud bucal de sus
niños. Con respecto al sexo de los padres, predominó el sexo femenino ya que tuvo
una mayor participación, ambos sexos evidenciaron un nivel de conocimiento bueno.
55
En el caso de la localidad, se determinó que en las zonas rurales existe un
conocimiento bueno en comparación con las zonas urbanas, demostrando aque las
personas de zonas rurales tienen un conocimiento aceptable y una actitud positiva
hacia la salud bucal, demostrando así que, la zona geográfica no es un factor que
influya directamente en los niveles de conocimiento, pero que esta si se ve afectada
ante la escasa disponibilidad de centros de atención odontológica.
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