para la comprensión del comportamiento emocional en el aula y cómo esta afecta a la
atención, la asimilación de contenido y el rendimiento académico.
González y otros (2017), establecen la importancia y atención de las emociones en las
universidades, evidencian la importancia en el desempeño académico del alumno, así
como también del bienestar en los ámbitos profesionales o sociales. Otra investigación
de (Oriol, 2017), concerniente la comprobación de dos variables: el clima de
autonomía y las emociones positivas experimentadas en el aula frente al rendimiento
académico en estudiantes universitarios, y acertaron con una relación significativa en
ambas variables expresando la relación de las emociones académicas y apoyo de la
autonomía del docente promueven la autoeficacia, constituyendo el recurso cognitivo
que confabula el compromiso del estudiante.
Estudios como los de (Dubinsky, 2019) identifican la aplicación de conocimientos de
neurociencia por parte del docente, radica en la representación pedagógica, también
explican que un cambio necesario en la práctica docente incluye el modelado,
experiencia, discusión, observación y recapitulación, acrecentando el compromiso
cognitivo en el aula y su participación.
Las emociones tienen que ir en forma conjunta con acciones representativas del
pensamiento, creatividad, aplicaciones prácticas, exploración, comunicación del
docente y estudiante, para el desarrollo formativo con altos niveles de compromiso
académico para el desempeño creativo, que integren soluciones en un contexto
empresarial, investigativo y humanitario.
El cerebro de la persona creativa
En el proceso de enseñanza en especialidades que necesiten creatividad e innovación,
se involucran el análisis de las conexiones neuronales, la estimulación de
neurotransmisores en las clases, acciones que conlleva a la creatividad y
desenvolvimiento educativo.
La compresión de las conexiones neuronales, en la actualidad es posible, pues no solo
involucra la anatomía cerebral funcional, sino más bien el análisis genético, sináptico
o ambiental. Así pues, percibir también que desde los primeros días de vida es un
constante aprendizaje que confluye en esquemas mentales; responsables del control
del comportamiento adaptativo con el entorno, es decir que satisfaga requerimientos,
expectativos de forma equilibrada y productiva (Zaccagnini, 2018). Por lo tanto, en la